Cómo ser un profesional del póker

Cómo ser un profesional y sentirse satisfecho cada día

Artículo de Gerard Chamorro, “Txeremi”

¿Quieres ser un profesional? Quizá ya lo eres y llevas mucho tiempo jugando a esto. ¿Pero qué quiere decir «ser un profesional»? ¿Significa ganar una cantidad determinada de dinero? ¿Es simplemente vivir de esto?No lo creo.

En este artículo te compartiré mi visión sobre lo que significa ser un profesional y la única estrategia que necesitas para empezar a actuar como uno.

¿Para qué es importante actuar como un profesional?

La respuesta larga, para dejar de procrastinar y perder el tiempo, para dejar de posponer todo lo que es importante, para jugar durante más tiempo y a un nivel más alto, para dejar la desmotivación atrás, para mejorar tu tilt, para sentirte satisfecho de ti mismo, para volver a disfrutar del póquer, para mejorar cada día, y un largo etcétera.

Todos estamos aquí para ganar dinero, como mínimo el que nos permita vivir cómodamente y poder seguir jugando y aprendiendo.

Pero, por suerte, en el póquer no controlamos nuestros resultados al 100% y la varianza puede llegar a ser muy extrema.

*Digo «por suerte» porqué eso hace que dedicarse al póquer sea muy exigente y cuánto mayor es la dificultad, más ventaja puedo sacar a mis rivales, más oportunidad de beneficio hay.

Hay muchos factores que escapan de nuestro control y que van a hacer que nuestros resultados y habilidad no estén directamente relacionados. Puede ser incluso que runees mal durante toda tu carrera de póquer.

Solo hace falta que juegues un poco con los simuladores de varianza para que te des cuenta de lo que puedes llegar a experimentar. Y créeme, cuánto más tiempo pases jugando a este juego, más probable es que sufras una racha destructora.

Por estas razones, centrarse en los resultados, por muy noble que parezca de entrada, genera bastantes problemas:

  • Resultadismo: asociar la confianza en tu juego en los resultados, ergo, depender de algo externo y no de tus conocimientos o de tu decisión. Esto crea que tu confianza varíe tanto como tus resultados. Y que cuando te sientes con poca confianza, juegues menos, con más miedo, con más tensión, lo que hace que juegues aún peor y cometas más errores.
  • Alargar las sesiones cuando estás perdiendo, aunque no estés jugando bien, simplemente para evitar la «derrota», como si cerrar sesión en negativo significara algo.
  • Terminar las sesiones antes cuando vas ganando, para «conservar» esas ganancias, a pesar de que estés jugando bien o las mesas sean muy buenas.
  • Tilt del ganador: sobreconfiarte cuando tienes un up, que es principalmente varianza, y dejar de estudiar, dejar de intentar estar concentrado durante la sesión, pensar que ganar es fácil y ya no tienes que hacer nada. Lo que también hace que juegues menos y peor.
  • Forzar manos en las mesas: si tu objetivo es ganar, cuando no va bien la sesión, puede ser que intentes forzar las manos para buscar «victorias» siendo más agresivo de lo normal y en situaciones poco favorables.
  • Tilt: en general, si esperas ganar, cada vez que no lo hagas, que puede ser en un alto porcentaje de sesiones, te frustrarás y tiltearás más fácilmente.
  • Desmotivación: por dos razones, una, cuando crees que no consigues tu objetivo de ganar y dos, cuando crees que ya lo has conseguido, que ya tienes el ganar.
  • Ser mal profesional: ¿para qué vas a esforzarte en cuidar tus hábitos, tu mentalidad, tu estudio, tu preparación…si lo único que te importa es el dinero?

Seguramente has experimentado muchas de estas situaciones y sabes de lo que te hablo, ¿verdad?

Que quieras ganar está muy bien, pero tienes que tener muy claro qué significa ganar y cómo se gana.

Los resultados son una CONSECUENCIA, no son el objetivo de un profesional. Son un efecto colateral de lo que haces cada día.

El último punto creo que es el más importante. Volviendo a la pregunta inicial, ¿qué es ser un profesional?

Para mí es esto. Ser un profesional es la manera de trabajar, de comportarse. Se demuestra que eres un profesional por las cosas en las que te centras, y por en las que decides NO centrarte. Se demuestra que eres un profesional por lo que haces, no por lo que dices.

Ser un profesional no es algo que sé es o no sé es, es algo que se hace cada día. Es un hábito.

Ser un profesional no es una línea de meta que se cruza y ya está, ser el profesional ES el camino, es el proceso.

El único que quiere identificarse como profesional, sin hacer nada para serlo, es tu ego.

Para mí, el profesional es el que se esfuerza en mejorar cada día y en jugar a su máximo nivel por pocas ganas que tenga, por cansado que esté, por muy mal que esté runeando. Un profesional es el que hace lo que sabe que debería hacer.

¿Quieres comportarte más como un profesional?

Empieza por desarrollar esa identidad.

Una identidad es un conjunto de valores y de estándares mínimos sobre lo que aceptamos. Cuando tenemos una identidad en concreto, vamos a actuar en consecuencia porque no nos vamos a permitir no hacerlo, es demasiado importante, es tal y como nos definimos.

Lo que hacemos es una representación de lo que creemos que somos.

Por ejemplo, el que se identifica a él mismo como un «runner», sale a correr, no se permite no ir, su estándar inquebrantable es «salir a correr».

El que se identifica como vago, acepta actuar como tal.

Todo lo que haces (y no haces) hoy en día, en el fondo es porque ya te va bien así, porque aceptas esa versión de ti.

Si solo observaras tus acciones, ¿qué identidad/es crees que tienes?

¿Quieres trabajar más, ganar más y sentirte mejor?

Sube lo que aceptas de ti mismo, sube tus estándares, desarrolla la identidad de un profesional.

¿Cómo?

Ya sabes que llevar las cosas a la práctica es lo más importante para mí, el conocimiento sin aplicación no sirve de nada.

La mejor manera de cambiar tu identidad es empezando a actuar de forma diferente y acumular pequeñas victorias que demuestren a tu cabeza que eres como la identidad que quieres desarrollar.

Es un ciclo exponencial: acción –> resultado –> creencia –> más acción –> mejor resultado –> creencia reforzada –> etc.

Así que, cuando te levantes cada mañana, pregúntate: ¿Qué haría hoy un profesional? Y haz pequeños pasos en esa dirección.

Y antes de jugar, en tu Warmup, recuérdate el tipo de jugador que quieres ser y cómo quieres actuar en las mesas.

Actúa como él y te convertirás en él.

Te dejo debajo las características que considero importantes sobre esta identidad del profesional.

Las características de un profesional

El profesional está preparado cada día para trabajar y mejorar.

El profesional no acepta no trabajar en su juego con regularidad. No se permite no hacerlo, es demasiado importante.

El profesional sabe que tendrá éxito, sabe que sus objetivos son posibles y que los va a conseguir porque su esfuerzo está garantizado. Es cuestión de tiempo.

El profesional ama el esfuerzo y termina lo que tiene que hacer.

El profesional no se permite posponer ni un minuto lo que es importante porque sabe que el único momento que tiene para actuar es ahora.

El profesional sabe que en el momento que deje de confiar en él mismo, está perdido.

El profesional no elige confiar en él porque sabe que tendrá éxito. Sabe que fallar y equivocarse son resultados posibles. Pero incluso cuando las probabilidades de éxito están en contra de él, decide confiar igualmente. No porque es un ignorante o porque se engaña, sino porque se está demostrando a él mismo que tiene la fortaleza para superar su propia negatividad.

El profesional no espera a que nadie le dé nada, es proactivo. El profesional crea la vida que quiere. El profesional lidera a su entorno a través del ejemplo. El profesional da el primer paso siempre. Esperar que alguien haga el primer movimiento no es propio de él.

Para el profesional, tener miedo de algo es razón suficiente para hacerlo. El miedo que experimenta el profesional es una llamada a la acción. El profesional se hace amigo del riesgo.

El profesional toma responsabilidad extrema de todas sus acciones. Sabe que quejarse y culpar son formas de abandonar su responsabilidad.

El profesional no permite llenar su vida con actividades y relaciones negativas o destructivas, sabe que es una forma de auto-abuso. El profesional se rodea de personas y se ocupa con actividades que le ayuden a crecer.

El reto más grande del profesional es desarrollar la fuerza interior para rendir en cualquier circunstancia en la que pueda encontrarse.

El profesional no se tortura ni se alegra por resultados que dependen de la suerte de períodos de tiempo arbitrarios. El profesional no runea ni bien ni mal, se limita a jugar.

El profesional no se preocupa de lo que los otros piensen de él. Sabe que nada bueno puede venir de ello. Mientras te preocupas por lo que los otros piensan de ti, ellos están preocupados pensando lo que tú piensas de ellos. El profesional solo se preocupa de lo que él piensa de él mismo.

El profesional se centra exclusivamente en lo que él controla y no se permite pasar ni un segundo preocupado por lo que no puede controlar.

El profesional liga su confianza a sus acciones, no la abandona a los resultados o a la valoración externa. Su confianza depende de él.

Para el profesional perder no es perder dinero, perder es fallarse a él mismo, perder el control, jugar muy por debajo de lo que sabe que es capaz, no hacer lo que sabe que debería hacer. El profesional sabe que perder o ganar está en sus manos.

El profesional sabe que los errores son una parte necesaria del proceso de ser excelente. El profesional está totalmente cómodo fallando y responsabilizándose de sus errores. Lo que no se permite es no aprender de ellos.

El profesional no tiene expectativas, no espera nada, porque sabe que sabrá lidiar con cualquier situación en la que se encuentre.

El profesional cuida de su cuerpo y de su mente para mantenerse en el mejor estado posible para rendir.

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